El número 4 de Cinergia surge del barro y de las ruinas. El barro del camboyano Rithy Panh para devolver a la vida a sus seres queridos y a todos aquellos que fueron borrados de la historia oficial del dictador Pol Pot. Las ruinas de un edificio (el Edificio España) que se erigió como monumento a la prepotencia de otra dictadura, la franquista. Pero también las imágenes del pasado que, aunque cubiertas de arena por un malentendido afán de modernización, se resisten a desaparecer y perder su vigencia.

 

La mayoría de los artículos que encontraréis en este número coinciden en tratar películas que vimos la primavera pasada. Este tiempo de maduración nos ha desvelado nuevos colores y texturas, inesperados reflejos en el pasado que enriquecen la obra nueva y reactualizan la antigua. Un western de los 50 nos sigue hablando y nuestra responsabilidad es escucharlo. Lolita se reencarna y reinventa hasta el infinito. Las referencias se disparan en mil direcciones. De Howard Hawks a Alexander Payne. De Kubrick a Lynch. Pero en el salto de uno a otro, surgen nombres inesperados, ajenos al cine: de Gordon Matta-Clark a Caravaggio, pasando por Bruce Springsteen.

 

Durante la elaboración de este nuevo número de Cinergia,  hemos conocido el cierre de alguna que otra sala de cine emblemática, así como la decisión de transformar otras, cerradas hace ya algún tiempo, en algo que nada tiene que ver con lo que, durante años, supusieron para los vecinos del barrio en que se ubicaban. También a estas ruinas les hemos dado la oportunidad de expresarse. Nosotros también intervenimos, como podemos, para luchar contra el olvido.